El cazador nos explicó cómo eliminar fácilmente los mosquitos y las moscas pequeñas en el bosque y en la cabaña. No es necesario comprar nada.
Mucha gente afirma que protegerse de los molestos mosquitos y pequeñas moscas no es un problema hoy en día.
Simplemente compra una botella de spray en la tienda, rocía tu cuerpo y olvídate de esos molestos insectos.
Sin embargo, la realidad es diferente. La mayoría de la gente, incluyéndome a mí, a menudo olvida llevar repelente de insectos, sobre todo cuando vamos al bosque, a pasear por el campo o a pasar un fin de semana en la casa de campo.
Además, los aerosoles modernos tienen sus inconvenientes:
– su efecto es de corta duración – después de una o dos horas se debe repetir la aplicación;
– emiten un olor químico característico que no a todos les gusta;
– puede provocar reacciones alérgicas en personas sensibles.
Por eso me gustaría compartir una forma sumamente sencilla, natural y efectiva de protegerse de los insectos chupadores de sangre y las molestas moscas.
Este método fue descubierto por un amigo cazador, una persona que ha pasado la mayor parte de su vida en contacto directo con la naturaleza y conoce sus secretos como pocos.
Este método no requiere esfuerzo, capacitación especial ni equipo costoso. Lo mejor es que el ingrediente principal de este repelente natural está justo donde planeas pasar el tiempo.
La naturaleza ya se ha encargado de todo: sólo necesitamos aprender a utilizar sus dones.
Necesitaremos uno de los hongos arbóreos más comunes: el hongo yesca común, también conocido como “hongo de pan” u “hongo de yesca del diablo”.
Se encuentra con mayor frecuencia en abedules, especialmente en los viejos. Basta con observar con atención para ver que crece de forma parásita en el tronco.
Una vez que lo encuentres, corta la capa exterior con un cuchillo afilado: es dura e inutilizable.
A continuación, corta el champiñón en láminas finas. Idealmente, deben tener unos 2-3 mm de grosor. Toma una lámina con la mano e intenta prenderle fuego.
No se encenderá como el papel o la madera, sino que arderá lentamente y emitirá humo de manera uniforme, similar a las conocidas espirales contra mosquitos que se pueden comprar en las tiendas.
La diferencia radica en que el humo de la planta “gubiak” es completamente natural, sin aditivos químicos, y por lo tanto mucho menos perjudicial para la salud. Tiene un olor característico, pero al poco tiempo, supuestamente, se pierde por completo.
Además, esta espiral natural es aún más eficaz que los productos comerciales. Si no hay viento fuerte, los insectos no tienen posibilidad de acercarse.
Para hacerlo más cómodo, simplemente coloca un trozo de hongo humeante en un palo fino, préndele fuego y clávalo en el suelo cerca de donde estás.
Si el viento es más fuerte, simplemente prepare algunos “fuegos” de este tipo y colóquelos a su alrededor.
De esta manera, crearás una barrera eficaz que te dará tranquilidad: ninguna mosca, mosquito u otro insecto volador se atreverá a acercarse.