10.10.2025

Dormir sobre el lado izquierdo: el antiguo secreto para dormir mejor

Від Solomia Solomia

Dormir
sobre el lado izquierdo: el antiguo secreto para dormir mejor. “Cariño, duerme siempre sobre el lado izquierdo, ya verás… Te sentirás mejor por la mañana”. Este viejo consejo de mi abuela me ha fascinado durante mucho tiempo. Pero con la edad, he descubierto que esta postura tradicional para dormir encierra verdaderos tesoros para la salud y el bienestar. ¿Y si este simple gesto pudiera salvar tus noches… y cambiar tus días?

Dormir sobre el lado izquierdo no es una moda pasajera, sino un reflejo natural transmitido de generación en generación en muchas culturas del mundo. Y hoy, la ciencia confirma lo que los antiguos ya sabían instintivamente: esta posición tiene el poder de calmar el corazón, mejorar la digestión, calmar la mente e incluso prevenir ciertas enfermedades. ¿Sientes curiosidad? Te acompaño en este sutil viaje entre suaves almohadas y sabiduría ancestral.

¿Por qué deberías dormir del lado izquierdo? 5 beneficios sorprendentes

  1. Digestión más fácil

Al dormir sobre el lado izquierdo, nuestro estómago se posiciona de tal manera que la gravedad impulsa los alimentos hacia los intestinos. Esto alivia naturalmente el sistema digestivo. El resultado: menos hinchazón, gases y, sobre todo, acidez estomacal, que a menudo interrumpe el sueño.

Por otro lado, dormir boca arriba o sobre el lado derecho puede exacerbar el reflujo ácido porque en esta posición el estómago se encuentra más alto que el esófago.

  1. Corazón más tranquilo:
    El corazón se encuentra ligeramente a la izquierda del pecho. Dormir de este lado reduce la presión sobre la vena cava inferior (que transporta sangre desde las piernas hasta el corazón), lo que favorece la circulación. El corazón bombea sangre con mayor facilidad, especialmente en personas con antecedentes de enfermedades cardiovasculares o hipertensión.

A menudo se aconseja a las mujeres embarazadas que duerman sobre su lado izquierdo para garantizar un suministro óptimo de oxígeno al bebé y evitar la presión arterial alta causada por la presión sobre ciertos vasos sanguíneos.

Al dormir sobre el lado izquierdo, la lengua y los tejidos blandos de la garganta se colapsan menos. El resultado: menos ronquidos y menos apnea del sueño, esas infames pausas en la respiración que ocurren durante segundos antes de que te des cuenta.

   Esta posición es ideal para personas con problemas respiratorios leves a moderados.

4. Mejor apoyo al hígado   

El hígado se encuentra en el lado derecho. Dormir sobre el lado izquierdo reduce la presión sobre este órgano vital y favorece la desintoxicación nocturna. El drenaje linfático también es más eficaz porque la linfa fluye naturalmente hacia el lado izquierdo.

   Este pequeño gesto diario beneficia a tu hígado, especialmente si eres propenso a la fatiga, tienes una digestión lenta o desequilibrios hormonales.

5. Profunda paz mental   

Al girar hacia la izquierda, instintivamente te sientes seguro, como si tu corazón estuviera protegido. Esta posición calma el sistema nervioso, reduce el estrés y promueve un sueño más profundo. En Ayurveda, la medicina tradicional india, el lado izquierdo se considera la luna, el lado del descanso y la regeneración.

   El resultado: nos despertamos sintiéndonos más ligeros, más relajados y, a menudo, con la mente más clara.

   ¿Cómo hacer la postura del lado izquierdo fácilmente? Pequeños rituales nocturnos.   

Cambiar tus hábitos de sueño puede parecer abrumador, pero algunos consejos sencillos pueden ayudarte. Aquí te explicamos cómo empezar sin estrés:

   Elige una almohada ergonómica

Elija un colchón que no sea ni demasiado firme ni demasiado plano y que ofrezca un buen soporte para el cuello. Debe mantener la cabeza alineada con la columna vertebral.

  Coloque una almohada entre las rodillas.

Esto ayudará a alinear la pelvis, aliviar el dolor lumbar y evitar la distensión de la cadera.

   Coloque una almohada debajo de su espalda.

Esto evitará que te des la vuelta accidentalmente sobre la espalda. Una pelota de tenis cosida al pijama también es un método clásico y eficaz.