Pastelitos de mantequilla crujientes con merengue
Ingredientes:
Para la masa:
2 yemas de huevo (reserva las claras para el merengue)
250 g (2 tazas) de harina común
Una pizca de sal
1 cucharadita de extracto de vainilla o vainillina
160 g (⅔ taza) de mantequilla fría, cortada en cubos
100 g (⅓ taza) de crema agria
Para el merengue:
2 claras de huevo
Una pizca de sal
100 g (½ taza) de azúcar
1 cucharadita de extracto de vainilla o vainillina
Opcional:
Azúcar en polvo para espolvorear
Instrucciones:
Prepara la masa:
En un tazón grande, agrega 250 g de harina, una pizca de sal y 1 cucharadita de vainilla o vainillina. Mezcla para combinar.
Añade 160 g de cubos de mantequilla fría a la mezcla de harina. Con los dedos o un cortador de masa, frota la mantequilla en la harina hasta que la mezcla parezca migas gruesas.
Añade 2 yemas de huevo y 100 g de crema agria a la mezcla de migas. Amasa hasta formar una masa suave.
Divide la masa en 25 porciones iguales. Forma una bolita con cada porción.
Refrigera las bolitas de masa durante 10 minutos.
Prepara el merengue:
En un recipiente limpio, bate 2 claras de huevo con una pizca de sal hasta que se formen picos suaves.
Agrega gradualmente 100 g de azúcar mientras sigues batiendo hasta que se formen picos rígidos. Agrega 1 cucharadita de vainilla o vainillina y mezcla hasta que se incorpore.
Forma las bolitas:
Toma cada bola de masa fría y aplánala hasta formar un pequeño disco. Coloca una pequeña cantidad de merengue en el centro de cada disco y dobla los bordes para cubrir parcialmente el merengue (consulta el video o la imagen para darle forma).
Hornea los pasteles:
Precalienta el horno a 180 °C (350 °F). Coloca los pasteles en una bandeja para hornear cubierta con papel pergamino.
Hornea durante 25 minutos o hasta que los pasteles estén dorados y el merengue esté listo.
Toques finales:
Retira del horno y deja que los pasteles se enfríen un poco. Espolvorea con azúcar en polvo si lo deseas.
Sirve:
Sirve los pasteles tibios o a temperatura ambiente con una taza de té o café.
Sugerencias para servir:
Sirve con crema batida o helado.
Acompaña con una taza de té o café caliente para un capricho de la tarde.
Espolvorea con canela o cacao en polvo en lugar de azúcar en polvo para darle un toque de sabor.
Sirve con bayas frescas o mermelada para darle un toque más dulce.
Disfrútalos como un refrigerio dulce en el desayuno o el brunch.
Consejos de cocina:
La mantequilla fría es clave: asegúrate de que la mantequilla esté fría cuando la frotes con la harina para lograr una masa hojaldrada y desmenuzable.
Batir las claras de huevo correctamente: Asegúrese de que el recipiente esté limpio y libre de grasa al batir las claras de huevo para lograr picos firmes.
Trabajar rápidamente: Para evitar que la masa se ablande demasiado, trabaje rápidamente al manipularla y refrigérela según sea necesario.
Evite llenar demasiado: Tenga cuidado de no llenar demasiado la masa con merengue, ya que puede derramarse durante el horneado.
Rellenos opcionales: Puede agregar un trocito de fruta, mermelada o chocolate en el centro del merengue para darle más sabor.
Beneficios nutricionales:
Los huevos proporcionan proteínas de alta calidad y vitaminas esenciales.
La mantequilla ofrece vitaminas liposolubles como A, D y E, al mismo tiempo que contribuye a un rico sabor y textura.
El merengue hecho con claras de huevo es liviano y bajo en calorías, lo que proporciona un dulce sin ser demasiado pesado.
La crema agria agrega humedad y sabor, al mismo tiempo que contiene probióticos beneficiosos.
Información dietética:
Vegetariana: Esta receta es adecuada para vegetarianos.
Sin frutos secos: Esta receta no contiene frutos secos y es segura para las personas con alergia a los frutos secos.
Opción sin gluten: puedes sustituir la harina común por una mezcla de harinas sin gluten para que esta receta no contenga gluten.
Opción sin lácteos: utiliza mantequilla vegetal y yogur sin lácteos para que no contenga lácteos.
Fuente https://www.greenku.com