21.05.2025

Vertí una cucharada en la máquina e incluso las viejas toallas “de madera” se volvieron más suaves que las nuevas.

Від Solomia Solomia

Para conseguir esponjosidad y suavidad en las toallas, existe un método de lavado sencillo, aunque algo más largo. Este proceso consta de 2 etapas, pero los resultados te sorprenderán gratamente.

El primer paso es comprar sal especial para lavavajillas.

No es necesario elegir la opción más cara, ya que el precio no afecta la calidad del lavado.

Si no tienes esta sal a mano, puedes usar sal marina normal o sal de mesa: también funcionarán.

Además, necesitarás un gel o, mejor aún, un champú económico.

Si no quieres utilizar ninguno, puedes disolver el polvo en agua. De esta manera podrás evitar que queden partículas sin disolver en tus toallas.

Añade dos tapones de gel directamente en el tambor de la lavadora.

A continuación coloca la sal (dos cucharas grandes), habiéndola vertido previamente en una bolsa especial o en un calcetín de nylon, junto con las toallas.

Asegúrese de que la lavadora no esté demasiado llena y deje un espacio libre en la parte superior, aproximadamente del tamaño de la palma de la mano.

Realizar un lavado rápido a 40  °C  y 800 rpm.

Luego de completar la primera etapa, agrega 1 cucharada de jugo de limón directamente en el tambor sobre las toallas.

Vuelva a poner en marcha la máquina en modo rápido a 20 grados y durante 20 minutos.

Como puedes ver, este proceso no es demasiado complicado, pero el tiempo invertido al final valdrá la pena.

Tus toallas volverán a quedar esponjosas y suaves, proporcionándote aún más comodidad al usarlas.