Cómo cultivar clavo en casa: de las semillas a las especias
Toda ama de casa conoce el clavo como especia, pero pocas personas piensan en lo que es y de dónde proviene.

En primer lugar, no confundas la conocida flor del clavel con la planta de la que se extrae la especia. Son especies completamente diferentes.
Hablamos del clavero, un árbol de la familia del mirto. Sus capullos sin abrir se cosechan, se secan y se venden como especia. Recibe su nombre porque la especia se asemeja a un clavel con sombrero.
El clavo es muy popular en climas cálidos. Es hermoso, saludable y productivo. Por ello, se cultiva ampliamente en África, Indonesia, Sudamérica, India y otros lugares.
Lamentablemente, no crece aquí; el clima no es propicio. Pero en lugares con clima favorable, el árbol no requiere ningún cuidado; crece solo, por eso es tan económico.
Para ser justos, cabe señalar que existen muchas variedades de clavo y las más altas alcanzan los 20 m.
Esta especia seca aporta un sabor y aroma únicos a los platos. Se utiliza a menudo en la producción de vino y vodka, y también se añade a compotas, vino caliente y otras bebidas. También se suele añadir a platos de carne y pescado, caldos y gachas.

La flor puede combatir bacterias y virus, aliviar el dolor y cicatrizar heridas. Incluso puede eliminar verrugas. Mejora la memoria, eleva la presión arterial y estimula la circulación.
El clavo también se utiliza en cosmetología. El aceite de clavo es especialmente popular, ya que se añade a mascarillas faciales y capilares.
Si lo usas con regularidad, la caspa desaparecerá y tu cabello adquirirá un brillo saludable.
Para el cabello, el clavo de olor es un verdadero hallazgo. Los tratamientos de belleza se pueden realizar en casa y son perfectos tanto para mujeres como para hombres.