Dos recetas irresistibles con remolacha: conserva casera y ensalada fresca
La remolacha es una de esas verduras que sorprende por su color intenso, su sabor dulce y sus múltiples beneficios para la salud. Rica en hierro, antioxidantes y fibra, es ideal para fortalecer el sistema inmunológico y mejorar la digestión. Hoy te enseñaremos dos formas deliciosas y prácticas de prepararla: una conserva casera de remolacha encurtida y una ensalada fresca llena de sabor y color.
Primera receta: remolachas encurtidas caseras
Esta receta es perfecta para tener siempre un acompañamiento listo en casa. Su sabor agridulce combina muy bien con carnes, empanadas, o simplemente para disfrutar con pan casero.
Ingredientes:
- 4 remolachas medianas
- 1,5 cabezas de ajo
- 1 pimiento picante (opcional)
- 2 cucharadas de sal gruesa
- 100 ml de vinagre blanco por cada frasco (4-5%)
- Hojas y tallos de remolacha
- Agua (la necesaria para cubrir)
Preparación paso a paso:
- Lava bien las remolachas y córtalas por la mitad.
- Pon una olla con agua a hervir y agrega las remolachas.
- Retira la espuma que se forma en la superficie con una cuchara y cocina durante 5 a 6 minutos, o hasta que un tenedor las atraviese fácilmente.
- Deja enfriar y separa las hojas y tallos.
- Agrega un poco de vinagre al agua y deja reposar las remolachas durante 5 minutos.
- Mientras tanto, lava y esteriliza los frascos a fuego alto.
- Coloca unos dientes de ajo en el fondo de cada frasco.
- Añade las remolachas en rodajas, los tallos y un poco de pimiento picante si deseas un toque más intenso.
- Agrega una pizca de sal gruesa y el vinagre.
- Completa con el jugo de remolacha restante.
- Cierra los frascos con tapas nuevas y esterilizadas, agítalos suavemente y guarda en un lugar fresco y oscuro.
Consejo: deja reposar al menos una semana antes de consumirlas. Así los sabores se mezclan y se intensifican.
Segunda receta: ensalada fresca con remolacha encurtida
Una vez que tus remolachas estén listas, puedes usarlas para preparar una ensalada deliciosa, ideal para acompañar cualquier plato.
Ingredientes:
- Remolacha encurtida (al gusto)
- 1 cucharada de perejil picado
- 1 cucharada de eneldo fresco
- ½ taza de granos de granada
- 2 cucharadas de nueces picadas
- Jugo de ½ limón
- 1 cucharada de aceite de oliva
Preparación:
- Corta las remolachas encurtidas en cubos o rodajas.
- En un bol, mezcla con el perejil, el eneldo, la granada y las nueces.
- Condimenta con el jugo de limón y el aceite de oliva.
- Mezcla todo con suavidad y sirve. Tip extra: puedes añadir queso blanco desmenuzado o garbanzos cocidos para una versión más completa y nutritiva.
La remolacha no solo aporta un color vibrante a tus platos, sino que también ayuda a mejorar la circulación, aumentar la energía y fortalecer el sistema inmunológico.
¡Anímate a preparar estas dos recetas y sorprende a tu familia con algo diferente y saludable!
Nota: Si tenés problemas digestivos o alguna condición médica específica, consultá con tu médico antes de incorporar vinagres o conservas caseras a tu dieta.