05.09.2025

Cómo prevenir los resfriados de otoño: ¡Secretos que pocos conocen!

Від Solomia Solomia

La temporada de frío tiene sus riesgos: los virus que nos provocan tos y resfriados acechan en autobuses, en el metro, en oficinas, tiendas, escuelas, guarderías e incluso en la puerta del médico de cabecera. En días fríos y húmedos, las infecciones virales se propagan como fuego en las hojas secas.

Consejos para afrontar el otoño

La temporada de frío tiene sus riesgos: los virus que nos provocan tos y resfriados acechan en autobuses, en el metro, en oficinas, tiendas, escuelas, guarderías e incluso en la puerta del médico de cabecera. En días fríos y húmedos, las infecciones virales se propagan como fuego en las hojas secas. Para millones de personas, son una parte obligada de las desagradables del invierno. A veces, sucede que para la primavera nos resfriamos tres o cuatro veces. Esta baja resistencia a las infecciones generalmente se explica por el debilitamiento de la capacidad de autodefensa del cuerpo. Para oponerse a los gérmenes patógenos con un sistema inmunológico verdaderamente capaz de luchar, es necesario entrenarlo con antelación.

Una buena protección previene peligros

. Mucho ejercicio al aire libre, una dieta equilibrada y rica en vitaminas, minimizar el estrés, suficientes horas de descanso y sueño, y por supuesto, un buen humor: todo esto en conjunto puede contribuir a un sistema inmunitario fuerte. En otras palabras, un estilo de vida saludable y racional nos protege de las enfermedades. El viento, la lluvia o la nieve no son motivo para encerrarse en casa. Al contrario, los paseos con mal tiempo son bienvenidos para fortalecer nuestro sistema inmunitario. Pero preste atención a la ropa: debe protegernos del frío y la humedad. Alternar duchas frías y calientes, así como la sauna, son medios útiles para el fortalecimiento, con un efecto beneficioso sobre la resistencia a las enfermedades.
Por otro lado, el consumo excesivo de alcohol, el humo del cigarrillo y el aire seco en habitaciones con calefacción por radiadores tienen efectos negativos. Estos dos últimos sobrecargan las vías respiratorias e irritan sus mucosas, responsables de repeler el primer ataque de virus y bacterias. Por lo tanto, es importante mantener un clima adecuado en las habitaciones. Por ejemplo, podemos aumentar la humedad del aire colocando toallas empapadas en agua y luego escurridas sobre los radiadores.

¿Atrapados? Primero recurran a las plantas.

Si aún nos sentimos atrapados, no hay necesidad de recurrir de inmediato a los remedios químicos para el resfriado. Los recursos curativos de la naturaleza nos ofrecen multitud de posibilidades para combatir los enemigos que causan la tos y el resfriado. Hoy en día, las personas están aprendiendo a replantearse la forma de abordar sus problemas de salud, convencidas cada vez más de los beneficios de volver a los remedios y preparados de la abuela, elaborados 100 % a base de plantas.

Ante los primeros síntomas de un resfriado, como estornudos frecuentes y dolor de garganta, podemos recurrir a algunos remedios seguros:

– Extracto de Equinácea, planta con especial acción inmunoestimulante, comercializada en Rumanía con el nombre de Imunogrip (“Plantextract” Cluj).

– Hacer gárgaras con infusión de salvia y propóleo líquido, para el dolor de garganta.

– Muchas infusiones calientes (salvia, albahaca, tomillo, romero) con limón o pomelo exprimido. – Masticar propóleo sólido (1-2 g).

– Miel de propóleo – Si tose  Algunos extractos de plantas están particularmente indicados para combatir la tos. El tomillo tiene una acción calmante, antiespasmódica y bactericida, a la vez que promueve la expectoración. El llantén fluidifica las secreciones y alivia los espasmos de tos cansados. La combinación de tomillo con llantén relaja las contracciones de las vías respiratorias. – Si tiene un resfriado  El mejor remedio contra un resfriado es la terapia de aceites esenciales para inhalación. Un bálsamo preparado a partir de una mezcla de aceites de menta (10 gotas), tomillo (10 gotas) + 1/2 vaso de aceite de oliva o girasol se puede aplicar en el pecho y la espalda mediante masaje. El aceite de menta tiene un efecto bactericida y expectorante. El aceite de tomillo tiene una acción similar. Los aceites de abeto y pino también estimulan la expectoración, a la vez que tienen una función desinfectante. Los aceites esenciales contenidos en los bálsamos se absorben a través de la piel, y los administrados en forma de inhalaciones entran directamente en el tracto respiratorio. A diferencia de los medicamentos químicos, no atacan las membranas mucosas.

Si tiene fiebre  , puede reducirla aplicando compresas en el pecho y los muslos. También se obtienen buenos resultados para combatir la fiebre activando la sudoración, por ejemplo, consumiendo más infusiones de hierbas. Sin embargo, este método solo puede ser utilizado por personas con una circulación sanguínea equilibrada y una presión arterial normal.


Una recomendación general para la gripe y el resfriado: el reposo en cama es esencial para una pronta recuperación. Uno o dos días de reposo en cama en las primeras etapas de la enfermedad suelen prevenir la prolongación indeseada de la infección viral, con todas sus desagradables manifestaciones.

Fortalece tu sistema inmunológico

No siempre podrás evitar las infecciones virales. Sin embargo, puedes fortalecer significativamente el potencial de autodefensa de tu cuerpo. Para ello, te ofrecemos diez sugerencias útiles a continuación.– Presta atención a los alimentos ricos en vitaminas Especialmente en la temporada de frío, tu dieta diaria debe contener mucha vitamina C. Pero el pan integral y los productos lácteos también son un valioso apoyo para el sistema inmunológico.– Bebe suficientes líquidos en todo momento El consumo de líquidos protege tus membranas mucosas, evita que se sequen y las hace resistentes a las infecciones.– No sobrecalientes tu casa Por supuesto, nadie quiere sufrir de frío en invierno, pero por otro lado, no es aconsejable sobrecalentar la casa, porque el aire caliente y seco en las habitaciones te hará vulnerable a la agresión viral.– Sal más a menudo El ejercicio aumenta tus recursos de autodefensa. Sin embargo, al mismo tiempo debes evitar el esfuerzo excesivo, ya que también puede debilitar tu sistema inmunológico. Así que no corras hasta que estés exhausto.– Toma medidas para fortalecerte. Las sesiones regulares de sauna, terminadas con una ducha fría, son muy útiles. O anímate y date duchas alternas cada mañana, que tienen el mismo efecto. Empieza con una ducha lo más caliente posible de tres minutos, seguida de una fría de solo 20 segundos. El procedimiento se repite tres veces seguidas.– Duerme con el estómago lleno. Hazlo siempre que lo necesites. Es una necesidad imperiosa de tu cuerpo y debes respetarla si quieres que funcione a la perfección. Solo durante el sueño el sistema inmunitario tiene la oportunidad de regenerarse eficazmente, ya que entonces otras funciones del cuerpo se reducen al mínimo.– No fumes demasiado. Claro que es más fácil dar consejos que ponerlos en práctica, pero en este caso, con un poco de voluntad, puedes protegerte de la bronquitis crónica y otras enfermedades bronquiales.– Evita las sustancias alergénicas. Una prueba de alergia te lo aclarará por completo. Y cuando sepas con certeza qué sustancias causan reacciones alérgicas, solo queda evitarlas, previniendo así ataques de tos.– Evita las multitudes. Si se ha anunciado una epidemia de gripe, es preferible abstenerse de saludos con apretones de manos y besos en las mejillas tanto como sea posible. Y, sobre todo, evitar las multitudes. – Prevenir el empeoramiento de los síntomas ¿Has notado los primeros signos de un resfriado, como estornudos y dolor de garganta? Los preparados inmunoestimulantes con extracto de equinácea pueden ser útiles en esta etapa. Si ya has empezado a toser, usa gotas con extracto de tomillo.
Del pecho de la abuela

: La solución salina, aspirada por las fosas nasales, fluidifica y elimina las secreciones nasales, facilitando la respiración.
– Los jarabes con extractos de plátano y anís calman los espasmos de tos. Se toman preferiblemente por la noche, para prevenir los ataques de tos durante la noche. Por otro lado, los remedios con acción expectorante, por ejemplo, el tomillo, deben administrarse durante el día.
– Las inhalaciones con aceites esenciales, como la menta o el tomillo, estimulan la expectoración, ayudándonos a respirar con mayor libertad. Además de las inhalaciones con unas gotas de aceite en un recipiente con agua hirviendo, también se puede administrar en forma de ungüentos aplicados en el pecho y la espalda mediante un suave masaje.
Las infusiones de flores de tilo o de saúco activan la sudoración, ayudando así a expulsar microorganismos patógenos del cuerpo. Para el dolor de garganta, se recomienda tomar té de salvia caliente a pequeños sorbos.
Las compresas son un remedio maravilloso para el dolor de garganta. Unas simples compresas o envolturas con rodajas de limón alrededor del cuello alivian significativamente los síntomas. Se cubren con un pañuelo grueso y se dejan actuar durante una hora, preferiblemente varias horas o toda la noche.
En caso de infecciones víricas y resfriados, es importante descansar lo máximo posible y, en primer lugar, evitar cualquier actividad física agotadora. Beberemos abundantes líquidos y mantendremos la humedad normal de nuestras mucosas, chupando caramelos con aceites esenciales. Si en una semana los síntomas no remiten visiblemente o la fiebre se torna alarmante, será necesario consultar a un médico.