El agua fluye constantemente hacia el inodoro. Cómo solucionar el problema en unos minutos
Por supuesto, es difícil llamar a esto un problema real, pero muchas personas lo enfrentan. Intentaré ayudarte a afrontar esta tarea de forma breve y sin términos técnicos innecesarios.

Mi enfoque será sencillo y claro, para que incluso un ama de casa pueda entenderlo fácilmente.
Esto también será útil para los hombres: envíenle el artículo a su esposa y continúen con sus asuntos.
Lo primero que debes hacer es cerrar el suministro de agua a la cisterna del inodoro. Generalmente el grifo se ubica en el rincón más incómodo y menos utilizado.

A continuación, debes desenroscar el botón de drenaje de agua.
Desenrosquelo en sentido antihorario y luego déjelo a un lado.

Retire la tapa del tanque y tendrá una vista de los mecanismos internos del tanque.
Todas mis piezas son nuevas, por lo que no puedo mostrarte los “encantos” típicos de la plomería, pero no debes asustarte por el estado de tu cisterna, aunque no sea el mejor.
A la izquierda tenemos un mecanismo de cierre: una válvula de drenaje, y a la derecha, una válvula de entrada. Sin embargo, no es necesario entrar en detalles; La información básica es suficiente para la reparación.

Hay dos razones principales para los problemas:
La primera razón:
La válvula de entrada puede fallar, lo que impide el cierre del agua.
A menudo, el flotador, que debería flotar hacia arriba y detener el suministro de agua, se llena de agua, lo que impide que funcione correctamente.
Retíralo, sacúdelo para eliminar el agua y vuelve a colocarlo. En algunos casos el flotador puede atascarse, por lo que conviene comprobarlo para detectar posibles fallos.

Si después de comprobarlo el flotador funciona y el agua deja de salir, entonces el problema está solucionado. En caso contrario, continúe con el diagnóstico.


La segunda razón, la más común:
Retire la válvula de cierre. Para ello, es necesario introducir la mano en el tanque y girar el mecanismo en sentido antihorario, literalmente media vuelta.

Retire la válvula y preste atención a la goma: es una parte importante que con el tiempo puede contaminarse con sarro, óxido o escamas, lo que impide que la válvula ajuste bien.

Limpie bien la goma para eliminar la suciedad y verifique que no presente daños. Con el tiempo, la goma puede desgastarse, agrietarse o deformarse.
Si nota desgaste, no es necesario reemplazar todo el accesorio: simplemente reemplace la goma. Quíteselo, vaya a la ferretería, muéstreselo al vendedor y obtenga una pieza nueva.

No olvides limpiar también la zona donde está instalada la válvula, ya que allí también pueden acumularse incrustaciones.

Después de seguir estos sencillos pasos, el problema debería desaparecer.