20.04.2025

Cómo viven los japoneses que no son pobres: lo mostramos con el ejemplo de un pequeño apartamento

Від Solomia Solomia

En Tokio, una metrópolis de contrastes, donde los rascacielos se alzan junto a calles tranquilas y las zonas ruidosas junto a parques apacibles, la vida fluye a su propio ritmo especial. Y uno de los elementos más llamativos de este ritmo es la vivienda.

No es ningún secreto que los precios de los bienes raíces en Tokio son altísimos, por lo que muchas personas, incluso las más ricas, se ven obligadas a vivir en pequeños apartamentos.

Nuestra historia nos presenta a Keiko, una residente de Tokio, y su acogedor pero pequeño apartamento.

Desde el principio nos encontramos en un mundo donde cada centímetro de espacio se utiliza sabiamente.

Al entrar en un apartamento, uno se agacha involuntariamente para evitar golpear el marco de la puerta. Una pequeña estantería en la entrada, decorada con cositas lindas (kawaii), crea un ambiente acogedor. Aquí, en el pequeño “pasillo” (Genkan), es costumbre quitarse los zapatos y dejar los paraguas.

Tras atravesar un estrecho pasillo nos encontramos en la estancia “principal” del apartamento.

Aquí, junto a la única ventana, hay una cama doble. El espacio entre la cama y la cortina sirve de sala de estar. Aquí una mesa baja, destinada a tomar té, sustituye a las sillas, y en su lugar hay cómodos cojines en el suelo.

Detrás de la cama hay otra sorpresa: un balcón en miniatura.

Los japoneses valoran los balcones, incluso en apartamentos tan pequeños. Es cierto que solo se puede acceder a través de la cama, pero eso no impide que Keiko disfrute del aire fresco que hay aquí.

Desgraciadamente, la mitad del espacio lo ocupa el aparato de aire acondicionado, cuya unidad interior está fijada encima de la puerta, ahorrando valiosos centímetros.

De vuelta en el pasillo, podemos mirar detrás de las puertas cerradas. Detrás de uno de ellos hay un pequeño armario, y detrás del otro hay una cocina entera, que cabe en pocos metros cuadrados. El fregadero, los azulejos, el escurridor de platos: todo aquí es funcional y compacto.

Otra puerta conduce a un baño combinado. El pequeño espacio, aproximadamente del tamaño del inodoro de un avión, contiene un lavabo, una bañera y un inodoro. El ahorro de espacio es aquí primordial: se utiliza un mismo grifo para el lavabo y la bañera.

En lugar de un enrutador tradicional, este apartamento tiene un dispositivo portátil que se conecta a Internet móvil.

Aquí no hay nada superfluo, pero hay todo lo necesario para una vida cómoda. Y aunque el apartamento de Keiko es pequeño, está lleno de calidez y comodidad, reflejando el carácter y optimismo de su dueña.