¿No comes frijoles por miedo a la hinchazón? Trucos secretos que protegerán tu estómago
En nuestros días se evitan los frijoles y la causa más frecuente es la hinchazón.
Hoy te contamos cómo hervir frijoles secos para que obtengas un sabor perfecto que no le haga daño a tu estómago.
Las legumbres, pero también otros cereales, como los garbanzos, las lentejas o la soja, producen flatulencia porque contienen grandes cantidades de oligosacáridos, un tipo de hidrato de carbono que no es digerido por el organismo y que puede provocar molestias abdominales y cólicos.
Los oligosacáridos presentes en el frijol sirven como alimento para las bacterias intestinales, favoreciendo la fermentación de los gases intestinales.
Sin embargo, algunas estrategias, como remojar los frijoles y cocinarlos bien, ayudan a reducir la formación de gases en el intestino.
Trucos secretos que protegerán tu estómago
1. Elige tus frijoles con cuidado.
Aunque parezcan excepcionales, incluso aunque estén envasados, los granos deben elegirse con cuidado, ya que contienen muchas impurezas y algunos granos pueden estar estropeados.
2. Deje los frijoles en remojo durante algunas horas, preferiblemente la noche anterior al día en que planea cocinarlos.
De esta manera, los frijoles secos se hidratan y se cocinan más fácilmente, pero también liberan las sustancias que causan indigestión y malestar.
3. Cuando vayas a hervir los frijoles, cambia el agua en la que los dejaste remojados durante la noche, no los hiervas en la misma agua.
4. Cambia el agua en la que hierves los frijoles al menos 3 veces, sustituyendo cada vez el agua por otra de la misma temperatura. De lo contrario, el hervor se estanca y los frijoles quedan crudos.
5. Si estás preparando platos con legumbres y vas a añadir caldo o tomate, no los añadas hasta el final, porque el tomate y sus derivados cortan la cocción y, de nuevo, las legumbres quedan crudas.
6. Ten cuidado con lo que asocias con los frijoles cuando los comes. Aunque nuestros abuelos lo comían en periodos de ayuno, sin carne, mucha gente no puede imaginar un plato de legumbres sin embutidos o carnes ahumadas al lado. Este hábito alimentario es erróneo, porque la combinación es muy indigesta y rica en proteínas. Come este sencillo plato de frijoles, acompañado de una ensalada y tu estómago seguramente te lo agradecerá, escribe RetetePractice.ro .