Cómo determinar si un huevo es comestible
Existen varios métodos para determinar si un huevo todavía es comestible:
- Fecha de consumo preferente (BBD):
La fecha de caducidad que aparece en el envase de los huevos indica la vida útil mínima de los mismos.
Incluso después de haber pasado la fecha de caducidad, los huevos aún pueden ser comestibles, pero las siguientes pruebas son importantes para garantizarlo.
- La prueba de natación:
Llene un vaso o recipiente con agua fría.
Coloque con cuidado el huevo en el agua.
Huevo fresco: se hunde hasta el fondo y permanece allí.
Huevo más viejo: se mantiene erguido o flota en el agua.
Huevo podrido: Flota en la superficie del agua.
La razón de esto es que con el tiempo se forma una cámara de aire en el huevo. Cuanto más grande sea la cámara de aire, más viejo será el huevo.
- La prueba de agitación:
Sostén el huevo cerca de tu oído y agítalo suavemente.
Huevo fresco: No hace ruido.
Huevo más viejo: produce un sonido de gorgoteo.
El ruido se produce porque la clara del huevo se vuelve más fina con el tiempo.
- La prueba de impacto:
Casca el huevo en un plato plano.
Huevo fresco: La yema es convexa y la clara es firme.
Huevo más viejo: la yema es plana y la clara se extiende.
Huevo podrido: Huele desagradable (podrido) y tiene un color cambiado.
- Prueba de olfato:
Un huevo podrido huele muy desagradable, a menudo podrido o sulfuroso.
Si un huevo crudo o cocido huele mal, no se debe comer bajo ninguna circunstancia.
Instrucciones importantes:
Incluso si un huevo no tiene un rendimiento óptimo en una de las pruebas, aún puede ser comestible si está bien cocido (por ejemplo, al cocinarlo u hornearlo).
Si no está seguro, es mejor desechar el huevo para evitar el riesgo de intoxicación alimentaria.
Los huevos siempre deben almacenarse en el refrigerador para prolongar su vida útil.