Tomates cherry confitados, una guarnición sencilla y deliciosa, perfecta para acompañar carne, pescado o queso.
¡Tienes toda la razón! Los tomates cherry confitados son una guarnición fantástica y versátil. La cocción lenta intensifica su dulzor y crea una textura que se deshace en la boca. Aquí te explicamos cómo prepararlos, con algunos consejos:
Ingredientes:
500 g de tomates cherry
1-2 dientes de ajo en rodajas finas
Hierbas frescas (tomillo, romero, orégano), opcional
Aceite de oliva (suficiente para cubrir los tomates)
Sal y pimienta al gusto
Opcional: una pizca de azúcar
Instrucciones:
Preparación de los tomates:
Lava y seca los tomates cherry.
Puedes dejarlos enteros o hacer un pequeño corte en forma de X en la base de cada tomate para que suelten su jugo.
Preparación del ajo y las hierbas:
Corta los dientes de ajo en rodajas finas. Si usa hierbas frescas, lávelas y séquelas con cuidado.
Preparación en una fuente para horno:
Coloque los tomates cherry en una fuente o sartén pequeña apta para horno.
Esparza el ajo en rodajas y las hierbas frescas (si las usa) sobre los tomates.
Sazone con sal y pimienta. Si los tomates no están muy dulces, añada una pizca de azúcar.
Cubrir con aceite de oliva:
Vierta aceite de oliva sobre los tomates hasta que estén completamente sumergidos. Esto es crucial para el proceso de confitado.
Cocción lenta:
Precaliente el horno a 150 °C (300 °F).
Coloque la fuente en el horno y cocine durante 1-2 horas, o hasta que los tomates estén suaves y ligeramente arrugados. El tiempo exacto dependerá del tamaño de los tomates.
Enfriar y servir:
Retire la fuente del horno y deje que los tomates se enfríen un poco en el aceite.
Sirva caliente o a temperatura ambiente. Consejos y variaciones:
Variaciones de hierbas: Experimente con diferentes hierbas como albahaca, salvia u hojas de laurel.
Para darle un toque picante: Añada una pizca de hojuelas de pimiento rojo para un toque sutil.
Glaseado balsámico: Rocíe con glaseado balsámico antes de servir para un contraste agridulce.
Almacenamiento: Los tomates confitados se pueden guardar en un recipiente hermético en el refrigerador hasta por una semana.
Usos:
Sírvalos como guarnición para carnes asadas, pescado a la parrilla o aves.
Añádalos a platos de pasta o ensaladas.
Úselos como aderezo para bruschetta o crostini.
Sírvalos con queso y galletas.
Añádalos a una pizza.
Opciones con ajo: También puede usar dientes de ajo enteros. Quedarán muy suaves y fáciles de untar.
¡Disfrute de sus deliciosos tomates cherry confitados!