Delicia casera Receta fácil de rollitos de canela suaves y deliciosos
Reunir los ingredientes
- 230ml de leche tibia
- 1 y 1/2 cucharadas de azúcar
- 2 cucharaditas de levadura seca (8g)
- 1 huevo
- 1 cucharadita de azúcar de vainilla (8g)
- 1 cucharadita de sal
- 2 tazas y 3/4 de harina de trigo (360g)
- 2 cucharadas de mantequilla (a temperatura ambiente)
- Azúcar y canela para espolvorear
Mezclando la masa
En un tazón grande, combine la leche tibia, el azúcar, la levadura seca, el huevo, el azúcar de vainilla y la sal. Mezclar hasta que todos los ingredientes estén completamente incorporados. A medida que la mezcla se vaya incorporando poco a poco la harina de trigo, revolviendo hasta que se forme una masa suave. Una vez que la masa se vuelve demasiado pesada para revolverla, es hora de arremangarse y amasarla a mano hasta que alcance la consistencia perfecta.
Dejar reposar la masa
Después de amasar, dale forma de bola a la masa y colócala en un bol. Cubre el bol con film transparente y deja reposar la masa unos 30 minutos. Esto permite que la levadura haga su magia, dando como resultado una textura ligera y esponjosa.
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Dar forma a los rollos
Una vez que la masa haya reposado, presiónala suavemente para liberar las burbujas de aire. Divida la masa en 12 porciones iguales y forme una bola con cada porción. Coloca las bolas de masa sobre una superficie enharinada y cúbrelas con film transparente para evitar que se sequen.
Preparación para hornear
Precalienta el horno a 180ºC para asegurarte de que esté bien tostado para hornear. Extienda cada bola de masa en forma de disco y haga tres cortes paralelos en el centro de cada disco con un cuchillo. Coloque la masa preparada en una bandeja para hornear, dejando algo de espacio entre cada rollo para permitir la expansión durante el horneado.
Hornear a la perfección
Deslice la bandeja para hornear en el horno precalentado y hornee los panecillos hasta que adquieran un maravilloso color dorado, generalmente entre 15 y 20 minutos. Vigílalos para evitar que se doren demasiado y asegúrate de que queden perfectamente tiernos y húmedos.
Agregando el toque final
Una vez que los rollitos estén horneados a la perfección, retíralos del horno y espolvoréalos con una mezcla de azúcar y canela. Este toque final agrega una capa extra de dulzura y calidez a tus rollos de canela, elevándolos a alturas irresistibles de delicia.
Servir y disfrutar
Ahora viene la mejor parte: ¡servir y disfrutar tus panecillos de canela recién horneados! Ya sea que los disfrutes en el desayuno, el brunch o el postre, estas delicias suaves y fragantes seguramente traerán sonrisas a los rostros y calidez a los corazones. Reúna a sus seres queridos, sírvase una taza de café o té y saboree cada delicioso bocado.