06.12.2025

Ella es alérgica… ¡al agua!

Від Solomia Solomia

Durante la adolescencia, la piel cambia, el cuerpo se transforma y, a veces, surgen pequeñas molestias. Eso pensó Flavia Leonel Santana, una influencer brasileña de 14 años, cuando empezó a sentir una picazón extraña después de ducharse. Primero, un ligero hormigueo, luego una irritación intensa. Probó diferentes jabones, luego champús. **Pero nada le ayudó.** Con el paso de los días, los síntomas se intensificaron, convirtiéndose en una molestia constante.

¡Cuando el agua se convierte en un detonante! Flavia finalmente empezó a lavarse solo con agua limpia, sin ningún producto. ¿El resultado? **Seguían las mismas manchas rojas** en la piel. Nada tenía sentido. Pensando en una alergia alimentaria, ajustó su dieta. Pero tampoco hubo **mejora**. Hasta que una lluvia común lo cambió todo. Bajo un paraguas, unas gotas cayeron en su pierna. Y **ahí fue exactamente donde apareció el enrojecimiento**. Perspicacia. **_”¿Y si soy alérgica… al agua?”_**, pensó, atónita.

¡Una alergia rara, pero real! Intrigada, Flavia empezó a investigar en internet. Allí descubrió una afección rara y sorprendente: la urticaria acuagénica. Una visita al dermatólogo confirmó su sospecha. Su piel no rechaza ningún ingrediente, sino el agua misma. Incluso sus propias lágrimas o sudor son suficientes para desencadenar una reacción. “Después de hacer deporte o si lloro, me arde la piel donde estaba mojada”, explica. Su piel se enrojece, se irrita y se cubre de pequeñas ampollas.

Vivir con urticaria acuagénica: ¡un reto diario! Esta forma de urticaria, aunque muy poco frecuente, es considerada difícil de tratar por los especialistas. **Los antihistamínicos clásicos, que suelen usarse para las alergias, no son efectivos en su caso.** Así que Flavia ha tenido que adaptar su vida. Evita las playas, limita las duchas a unos pocos minutos y **se seca bien inmediatamente después del contacto con el agua.** Su ritual está bien establecido, **casi militar.** Y a pesar de todo esto, mantiene una sonrisa. **_Tengo cuidado, pero vivo una vida normal**, dice simplemente.

¡Un mensaje de esperanza para los demás! Su historia, contada por BBC News Brasil, conmovió a muchos. Porque si bien la urticaria acuagénica actualmente es incurable, en algunos pacientes los síntomas se atenúan o incluso desaparecen con el tiempo. Quizás esto es lo que hace tan valiosa la historia de Flavia: demuestra que es posible seguir adelante a pesar de la adversidad, adaptarse y dar esperanza a los demás. Porque, en definitiva, Flavia nos enseña que la valentía no siempre es glamurosa; a veces se esconde en el gesto cotidiano de ducharse y afrontar lo invisible.