13.11.2025

Cómo Afilar Tijeras: Las 2 claves para que corten realmente bien

Від Solomia Solomia

Pocas cosas resultan tan frustrantes como unas tijeras que ya no cortan bien. Las usás para tela, papel o cocina, y de repente… solo doblan, rasgan o se traban. Pero antes de pensar en tirarlas, hay algo que debés saber: la mayoría de las tijeras pueden volver a cortar perfectamente con un poco de ajuste y el afilado correcto.

El secreto no está solo en el filo, sino también en la forma en que las hojas se encuentran entre sí. Si entendés cómo funciona ese mecanismo, podrás devolverles la precisión de fábrica sin necesidad de herramientas caras.

2 claves para afilar tus tijeras: guía definitiva

1. El ajuste perfecto: el secreto que pocos mencionan

Las tijeras no cortan como los cuchillos. En lugar de deslizar un filo sobre una superficie fija, ambos filos se rozan entre sí en un punto exacto. Por eso, si las hojas no están bien ajustadas, el corte se vuelve torpe o incompleto.
Con el tiempo, los tornillos o remaches se aflojan y ese contacto entre hojas se pierde.
Para comprobarlo, abrí la tijera y observá si hay holgura entre las hojas. Si se mueven de lado a lado o se cierran con demasiada facilidad, necesitás ajustar el eje.

Cómo hacerlo:

  • Si tu tijera tiene tornillo, solo necesitás un destornillador pequeño. Apretá poco a poco y probá el movimiento.
  • Si tiene remache, colócala sobre una superficie firme (como un trozo de metal o madera dura) y golpea suavemente con un martillo pequeño sobre el remache. Hacelo con cuidado, probando entre cada golpe.
    El objetivo es lograr que las hojas se mantengan juntas, pero sin que se traben.
    Cuando el ajuste es el correcto, al cerrar la tijera deberías sentir una ligera resistencia y escuchar un sonido limpio de fricción.

Consejo: si al apretarla demasiado se traba, aflojá apenas un poco. Lo ideal es que ambas hojas se toquen solo en el borde, no en toda la superficie.

2. El afilado correcto: precisión sin arruinar el filo

Una tijera bien ajustada puede mejorar, pero si el filo está gastado, no hay ajuste que la salve. Afortunadamente, afilarlas es más fácil de lo que parece.
Solo necesitás una piedra de afilar o, en su defecto, una lija fina (grano 400 a 600). Lo importante es hacerlo con el ángulo correcto.

Pasos básicos:

  1. Limpia bien las hojas antes de empezar.
  2. Colocá la piedra de afilar sobre una superficie firme.
  3. Abrí la tijera y apoyá una de las hojas sobre la piedra manteniendo el mismo ángulo del bisel (la zona brillante del filo).
  4. Deslizá la hoja varias veces desde la base hasta la punta, sin apretar demasiado.
  5. Repetí el proceso en la otra hoja.
  6. Al terminar, limpiá con un paño seco y aplicá una gota de aceite en el tornillo o remache.

Consejo: nunca afiles el interior de las hojas, solo el borde exterior. Si tocás la parte plana interna, podés alterar el contacto entre los filos y la tijera dejará de cortar correctamente.

Otros trucos simples para afilar tijeras en casa

✂️ 1. Cortar papel de aluminio

Un método rápido y efectivo. Doblá una hoja de papel de aluminio varias veces hasta formar una tira gruesa y cortala repetidamente con las tijeras.
El aluminio ayuda a pulir y realinear el filo. No reemplaza un afilado profesional, pero mejora mucho el corte en tijeras domésticas.

Consejo: al terminar, limpiá las hojas con un paño seco para eliminar los residuos metálicos.

🪓 2. Usar una botella de vidrio

Si no tenés piedra de afilar, podés usar el cuello de una botella de vidrio como sustituto.
Apretá ligeramente las hojas y hacé movimientos de corte sobre el borde del cuello. Este roce suave ayuda a desgastar y nivelar el filo.

Importante: hacelo con cuidado, sin fuerza excesiva, para no romper el vidrio ni dañar el filo.

🪶 3. Afilar con papel de lija (correctamente)

En lugar de cortar el papel de lija, apoyá la parte rugosa sobre una superficie firme y pasá las hojas como si las “rasparas”, manteniendo el mismo ángulo del filo.
Esto elimina imperfecciones sin dañar el acero.

Consejo: usá lija fina (grano 400 o superior) y hacé movimientos suaves.

🧽 4. Limpieza profunda antes de afilar

A veces el problema no es la falta de filo, sino la suciedad.
Los restos de pegamento, polvo o grasa pueden reducir la eficacia del corte.
Limpia las hojas con un paño humedecido en alcohol y luego secá bien.
Esto restaura la fricción correcta entre las hojas y, en muchos casos, mejora el rendimiento sin necesidad de afilar.

Consejos adicionales para prolongar el filo de tus tijeras

  • Usá cada tijera para lo que fue diseñada: las de cocina no sirven para papel, y las de tela no deben usarse con plástico.
  • No cortes materiales duros como alambre, cartón grueso o cinta metálica.
  • Mantenelas limpias y secas: la humedad y los restos de pegamento o grasa deterioran el filo.
  • Guardalas cerradas: así evitás que los filos choquen o se doblen.

Afilar unas tijeras no es un trabajo de taller, es una habilidad útil que cualquiera puede aprender.
Con estas dos claves —el ajuste y el afilado correcto—, tus tijeras volverán a funcionar como el primer día.
A veces, las herramientas solo necesitan un poco de atención para recordarte que no están viejas… solo esperan que alguien las entienda.