19.08.2025

Herpes zóster: un dolor que puedes evitar después de los 50

Від Solomia Solomia

Herpes zóster: el dolor viral poco conocido que se puede prevenir después de los 50

Imagine una sensación de ardor constante que, sin razón aparente, se transforma en una franja de ampollas en la piel. Esto suele ser el comienzo del herpes zóster, una enfermedad viral común después de los 50 años, pero aún poco conocida. Relacionada con el virus de la varicela, esta enfermedad afecta principalmente a personas mayores o con sistemas inmunitarios debilitados. ¿Qué necesita saber sobre esta enfermedad, que, aunque pasa desapercibida, puede tener un impacto a largo plazo en la calidad de vida?

¿Qué es el herpes zóster?

La culebrilla, también llamada herpes zóster, se debe a la reactivación del virus de la varicela-zóster. Este permanece latente en el organismo después de la varicela (a menudo contraído en la infancia) y, en ocasiones, se reactiva años después. Se localiza en los nervios sensoriales, lo que explica el intenso dolor que suele preceder a la erupción cutánea.

Precursores del herpes zóster

La enfermedad suele comenzar con dolor localizado, a menudo descrito como ardor, hormigueo o mayor sensibilidad al tacto. Posteriormente, aparecen ampollas rojas agrupadas, que suelen formar una franja en un lado del cuerpo, especialmente en el pecho o la cara. Otros síntomas pueden acompañar esta fase:
* Fiebre
* Fatiga extrema
* Dolores de cabeza
* Escalofríos
* Sensibilidad a la luz

¿El herpes zóster es contagioso?

Sí… y no. Una persona con herpes zóster no transmite directamente la enfermedad. Por otro lado, si nunca ha tenido varicela ni se ha vacunado contra ella, el contacto con el líquido de las ampollas puede provocar una primera infección… en forma de varicela. El virus puede permanecer latente en el cuerpo, con un riesgo futuro de herpes zóster. Por lo tanto, se recomienda precaución, especialmente en personas con sistemas inmunitarios debilitados, mujeres embarazadas o bebés.

¿Cómo aliviar y tratar el herpes zóster?

El tratamiento se basa principalmente en una intervención rápida. Se recomienda consultar a un médico ante los primeros síntomas. Los medicamentos antivirales como el aciclovir o el valaciclovir son más eficaces si se administran dentro de las primeras 72 horas. El tratamiento puede complementarse con:
* Analgésicos para aliviar el dolor
* Compresas frías, baños de avena o loción de calamina para calmar el picor
* Reposo e ingesta adecuada de líquidos

Complicación a tener en cuenta: Neuralgia posherpética

En aproximadamente una de cada diez personas, el herpes zóster puede causar dolor crónico persistente, denominado neuralgia posherpética. Incluso después de la desaparición de las lesiones cutáneas, el dolor puede durar meses o incluso años. Esta complicación es más frecuente en personas mayores y puede afectar gravemente la calidad de vida: alteraciones del sueño, aislamiento social, reducción de las actividades cotidianas, etc.

Prevención del herpes zóster: la vacuna es tu mejor aliada

Desde 2017, en Francia se recomienda la vacuna Shingrix a partir de los 65 años, o a partir de los 18 años para personas con sistemas inmunitarios debilitados. Ofrece más del 90 % de protección contra el herpes zóster y sus complicaciones. A diferencia de la antigua vacuna Zostavax (retirada del mercado), Shingrix no contiene virus vivos, lo que la hace más segura para las personas vulnerables. La vacuna se recomienda para:
* Adultos mayores de 65 años
* Personas con sistemas inmunitarios debilitados (a partir de los 18 años)
* Personas que ya han tenido herpes zóster (ya que es posible una recaída)

En conclusión: vigilancia y prevención

El herpes zóster es mucho más que una simple erupción cutánea. Es una enfermedad viral dolorosa, a veces incapacitante, pero se puede prevenir en gran medida con la vacunación. Estar atento a los primeros signos y actuar con rapidez puede limitar el dolor agudo y las complicaciones a largo plazo. Si tiene más de 65 años o presenta un mayor riesgo, consulte con su médico.