19.11.2025

Receta de buñuelos de monja 🍯: Un dulce y esponjoso manjar perfecto para cualquier ocasión

Від Solomia Solomia

Si buscas un postre sencillo pero impresionante que combine el dorado crujiente de la masa frita con la dulzura de la miel, los Buñuelos de Monja te conquistarán. También conocidos como “Alas de Ángel” o “Pajaritas”, estos buñuelos esponjosos son un clásico muy apreciado en muchas culturas. Con su textura ligera como el aire y su glaseado dulce y pegajoso, son perfectos para compartir en fiestas, festivales o simplemente para disfrutar de un capricho en casa. ¡Veamos esta deliciosa receta!


Por qué te encantarán los buñuelos de monja

Antes de empezar, aquí les contamos por qué los buñuelos de monja merecen un lugar en su repertorio de repostería:

  1. Rápidos y fáciles : Elaborados con ingredientes básicos de la despensa y requiriendo un tiempo de preparación mínimo, estos hojaldres se preparan en un abrir y cerrar de ojos.
  2. Versátiles : ¡Personalízalas con diferentes glaseados: miel, azúcar glas, azúcar con canela o incluso chocolate!
  3. Presentación impresionante : Su singular forma de pajarita les da un aspecto de producto sacado de una vitrina de pastelería.
  4. Ideal para niños : Tanto niños como adultos disfrutarán ayudando a preparar (¡y comiendo!) estos dulces bocaditos.
  5. Perfectos para cualquier evento : Ya sea una fiesta de cumpleaños, una reunión navideña o un antojo espontáneo, los Nun’s Puffs serán un éxito.

Ingredientes que necesitarás

Para la masa:

  • 2 tazas de harina para todo uso
  • 1 cucharadita de sal
  • 1/2 taza de mantequilla sin sal, derretida
  • 2 huevos grandes
  • 1/2 taza de leche (con o sin lácteos)

Para el glaseado de miel:

  • 1/2 taza de miel
  • 1 cucharada de agua
  • Opcional: 1 cucharadita de extracto de vainilla para un sabor extra

Cómo hacer buñuelos de monja

Esta receta es sorprendentemente fácil y siempre da resultados deliciosos. Sigue estas instrucciones paso a paso para un resultado perfecto.

Paso 1: Preparar la masa

  1. En un bol, batir la harina y la sal hasta que estén bien combinadas.
  2. Añade la mantequilla derretida, los huevos y la leche a los ingredientes secos. Mezcla hasta obtener una masa suave y ligeramente pegajosa. Si la masa está demasiado húmeda, añade harina, una cucharada a la vez.

Paso 2: Dejar reposar la masa

  1. Cubre el bol con film transparente o un paño de cocina limpio y deja reposar la masa durante 10-15 minutos. Esto permite que el gluten se relaje, facilitando el trabajo con la masa.

Paso 3: Dar forma a los puffs

  1. Sobre una superficie ligeramente enharinada, extienda la masa formando un rectángulo de aproximadamente 3 mm de grosor. Con un cortador de pizza o un cuchillo afilado, corte la masa en tiras largas de aproximadamente 12 mm de ancho.
  2. Toma cada tira y enróllala formando un ocho o una pajarita, cruzando los extremos. Coloca los buñuelos en un plato o bandeja mientras preparas el aceite para freír.

Paso 4: Freír los buñuelos

  1. Vierta aceite vegetal o de canola en una sartén o cacerola profunda, llenándola hasta la mitad. Caliente el aceite a 175 °C (350 °F). Para obtener mejores resultados, use un termómetro para controlar la temperatura.
  2. Con cuidado, introduce de 4 a 6 bolitas en el aceite caliente, según el tamaño de tu sartén. Fríelas durante 1 o 2 minutos por cada lado, dándoles la vuelta de vez en cuando, hasta que estén doradas e infladas.

Paso 5: Escurrir y glasear

  1. Retira los buñuelos fritos del aceite con una espumadera y colócalos sobre papel absorbente para eliminar el exceso de grasa.
  2. Mientras los profiteroles aún estén tibios, sumérgelos en el glaseado de miel o rocíalo por encima. Deja que el glaseado se endurezca ligeramente antes de servir.

Consejos para el éxito

  • Controle la temperatura del aceite : Mantener el aceite a una temperatura constante de 350 °F garantiza que los buñuelos se cocinen de manera uniforme sin que se vuelvan grasosos ni se quemen.
  • No sobrecargues la sartén : Freír demasiados buñuelos a la vez reduce la temperatura del aceite y provoca una cocción desigual.
  • Personaliza el glaseado : Cambia la miel por sirope de arce o espolvorea azúcar glas sobre los profiteroles para conseguir un sabor diferente.
  • Conservación adecuada : Guarde las sobras de Nun’s Puffs en un recipiente hermético a temperatura ambiente hasta por 2 días. Si lo desea, puede recalentarlas brevemente en el horno o en el microondas.


Conclusión

Estos buñuelos de monja combinan los reconfortantes sabores de la miel y la masa recién frita en bocados de pura delicia. Son fáciles de preparar, personalizables y seguro que impresionarán a cualquiera que los pruebe. Ya sea para una ocasión especial o para disfrutarlos a diario, estos buñuelos se convertirán en los favoritos de la familia. Así que reúne los ingredientes, calienta el aceite y prepárate para enamorarte de este dulce clásico. ¡Buen provecho! 🍯